viernes, 22 de octubre de 2010

Almuerzo (segunda parte)

No volteo a verme y solo empezó a caminar y de igual modo como antes simplemente le seguí...
_____________________     ♣     _________________________

Hacia tiempo que tenia el mismo sueño repetitivo y complicado, tan insistentes eran esas palabras que parecían una gota que escurría del grifo monotonamente. El mismo sueño, la misma hacha en sus manos y mis ojos fijos mientras una mancha roja se expandía a mi alrededor no sabía como pero se acercaba tomándome de los cabellos y no producía ningún ruido tal vez por que no había dolor que hiciera que gimoteara luego miraba ese cuerpo inerte en el piso y esa horrible mancha que tardaría en quitarse tal vez un poco de lejía la borraría, ese maldito olor que desprendía aquel liquido un tanto amarillento me mareaba pero era lo único que seria capaz de limpiar los pecados de aquel maldito traidor.

Cada noche era el mismo sueño aterrador, mi cabeza colgando en una de sus manos y poco a poco sentía como me descarnaba quedando solo mi cráneo después de eso solo escucho la voy de Ion y el dolor de volver a otro cuerpo semi-humano me hace erguirme por completo sintiendo como si mi cuello fuera quebrado en dos de nuevo... Me levanto gritando y apretando las sabanas con tanta fuerza... es solo un sueño un maldito sueño y vuelvo a pensar "quiero verle".

Antes de darme cuenta estoy frente a su puerta, llevo puesta solo una camisa blanca larga que me cubre hasta los muslos y una almohada, toco una vez y algunos gemidos salen de dentro después un rechinido y unos pasos sordos que se dirigen hacia mi antes de que la puerta se habrá y sus ojos color oro me miren fijamente tan brillantes que serian confundidos fácilmente con los de un gato.

-Entra... ¿De nuevo ese sueño?.
-Lo siento..
-No importa, me alegra que hayamos comprado la cama matrimonial.

Mi voz se corta y el se dirige a la cama donde ya hacen tres personas más, hacia tiempo que esa cama se llenaba desde que era un pequeño gato de menos de 30 centímetros, por eso había decidido cuando llegue a lo que soy que seria mejor comprar otra cama mas grande. Antes una cama individual era perfecta solo era Clarence de un lado Ion en el otro y yo a los pies de la cama pero ahora había dos invitados más, dos más agregados a la familia.

-Ea... Mocoso haste a un lado.

Un pequeño gemido salia de los labios de un rubio que vestía igual a mi pero llevaba unas bermudas puestas, otro pelinegro gemía frunciendo el ceño por la incomodidad del rubio abrazándole hasta dormidos se disgustaban uno al otro por eso Ion tenia que dormir en medio de ambos. Cuando el entro en la cama se pego a la piel del rubio haciéndole soltar un suspiro, estiro su mano acariciando la cabeza del otro para que este se calmara y dejara de moverse y a los pies de todos estaba esa chica que cuidaba de Ion cuando yo ya no estaba, a decir verdad todos estaban de acuerdo en que ella dormiría en otra cama pero siempre termina a los pies de la de Ion acurrucada apretando una almohada contra sus grandes senos.

-Entra o planeas quedarte parado.
-No.

Fue mi única respuesta y entre pagándome a su cuerpo rosandole la entrepierna a propósito para hacerle gemir y que se irguiera acomodándose mejor golpeando con el pie sin querer a la chica y que esta se quejara volviéndose a dormir segundos después.

-Ion...

Murmure levemente acercándome mas obligandole a quedarse quieto si se movía mas tiraría a Clarence y se armaría la guerra campal evitando que todos durmieran.

-Estate de una vez.
-Hum..
-Si no te quedas quieto te largas ¿entiendes? Debería haber camas mas grandes pero no entrarían en la habitación...

Decía para poco a poco quedarse dormido y que sonriera como si un buen sueño le invadiera, a decir verdad podría estar seguro de ser quien el decía pero otra parte de mi le tenia mas que cariño. Antes podía acurrucarme tan cerca y no diría nada, acariciaba mi cabeza y jugaba con mis orejas ahora tenia un respeto tal que daba asco, no podía tocarle un poco antes de que se levantara con cara de repudio.

-Ion, ¿estas despierto?
-mmmm...

Su aspecto dormido era muy tranquilo y solo en ese momento podía jugar con su cabeza tranquilamente, acariciar sus mejillas y tal vez si tenia suerte podría robarle un beso.

-Ion, quiero jugar...

Metía mis manos por debajo de las cobijas pasando a su entrepierna y mirar su gesto tan dulce y el suspiro que salia de sus labios mientras movía mi mano sutilmente.

-Ion
-Basta.

Murmuraba levantándose y sujetando mi mano, su mirada se posaba fija en mi y me sacaba de la cama haciendo un poco de ruido cuando caía en el piso sobre mi.

-No quiero ser tu Okasan.
-Cállate despertaras a los demás.
-No deseo serlo, aun que recuerde todo no soy tu...
-Cállate!

Su mirada me penetraba por completo mientras su mano se apretaba en mi boca y yo la lamia produciendo un sonrojo en sus mejillas haciéndolo agitar la cabeza.

-No te desagrada ¿no es así?
-Tienes el alma de saico así que quítate ese estúpido pensamiento.
-No significa nada.
-Con el tiempo volverán todos los recuerdos.
-Tal vez no quiero recordar.
-Cállate.

Se levantaba de mi incorporándose y viéndose mas calmado y sereno, esa noche se había repetido ya tres veces con esta y aseguraba que cedería esta vez.

-Haré algo por ti pero después dejaras este tema.
-¿Qué harás?
-Te gusta Yami ¿no es así?.
-De que hablas.
-No te hagas se que le viste, tus ojos te delatan.
-No.

Volteaba a otro lado respirando profundo para volver a verle y colocar mis manos en su entrepierna rozándole de manera mas dura y que cerrara los ojos sujetando mis manos.

-¿Hace cuanto que no lo haces?
-Eso no te incumbe.

Se acomodaba alejándose un tanto de mi para taparme los ojos con su mano y escuchara que repitiera palabras conocidas pero que no seria capaz de identificar, cuando destapo mis ojos el rostro de alguien mas era el suyo. Cabellos platinados y que a la luz tenue del cuarto parecían azularse, unas manos mas blancas tocaban mi rostro y una sonrisa un tanto tétrica y burlona se dibujaba en su rostro produciendo un sonido mudo.

-Yami.
-Jum.

Volvía a sonreír acercándose a mi rostro y posar sus labios sobre los míos introduciendo tiempo después su lengua en mi boca jugueteando.

-¿Así que te gusta?
-Idiota.
-Ja, quien es el idiota~

La sonrisa de sus labios desaparecía para sujetarme de la mano y sacarme de la habitación cerrándola enseguida como si se asegurara de que nadie viera.

-Así que aprendiste el truco.
-Del mejor, así evitabas que llorara por mi padre.
-Lo se.

Sonrió asotandome contra la pared y pasar su mano por mis caderas y bajando lentamente acariciando mi piel, mordiendo mi cuello y sacando gemidos de mi boca que ahogaba tapándola con la otra mano.

-Eres patético.
-Quien es más patético tu por tomar su forma o por obligarte a cogerme con esa forma.
-...

Un sonido mudo salio de sus labio y me apretó el cuello con sus manos antes de soltarme y darse la vuelta sin querer verme.

-Así que te enamoraste de ese tipo.
-También lo hiciste tu.
-Pero es diferente, no deberías enamorarte del amante de tu padre si aun lo es claro y menos si tiene algo que ver con tu madre. Niño malo.

No podía evitar sonreír viéndole sujetarse de las paredes como evitando que algo callera.

-Cállate.
-Ion, has sido un niño malo, muy malo...

Sonreí complacido por su reacción y le vi caer vomitando sangre y regresando a su forma normal sus cabellos negros tapaban su rostro.

-Así que eso te esta matando.
-Ja, te entra remordimiento.
-Para nada deseo verte morir.
-Que tierno.
-Ion.
-Hum.
-Deja de tomar la forma de otra persona, morirás mas pronto y aun planeo pasar un buen rato en casa.
-Claro, no te privare de tal gusto.

Se levantaba sujetándose de las paredes para volver a caer mas ruidosamente despertando a los demás.

-Que demo...

Clarence se acerca a Ion mientras este sigue vomitando sangre sin parar tratando de detenerla tapando su boca con la palma de la mano.

-Que has hecho!!

Alois me sujeta del cuello de la camisa mientras me aventaba contra la pared y gritaba a Leonor para que les ayudara a meterlo en el cuarto y que nadie saliera por un rato una hora o dos y después las luces se apagaran haciendo que salieran los tres.

-Que paso?
-No lo se escuche ruidos y...

El rubio volvia a sujetarme lanzándome al piso pateandome en el estomago y siendo detenido por el pelinegro.

-No arreglaremos nada.
-Pero...
-Calma el tiene razón dejemos que descanse estará bien por la mañana.

La chica interrumpió dirijiendose a su habitación jalando al rubio con ella.

-Regresa a tu habitación me quedare con el esta noche.
-Lo cuidare yo.
-No el no quiere verte, ya hiciste suficiente por hoy.

Me levante y el entro a la habitación cerrando con seguro y haciéndome enojar por completo a la mañana siguiente Ion no había bajado seguía encerrado en la habitación y los otros tres comían en la cocina y solo pensé que tenia que limpiar la mancha de las paredes y el piso.

-Lejía iré por ella.

Murmure levantándome de la mesa y yendo al desván, tenia que limpiar el desorden que provoque y despues saldria a verle, no le hablaría de Ion no quería que siquiera pasara por sus pensamientos, ambos tenian que estar lejos uno del otro.

________________________________________

Ion: bien aquí termina el capitulo de almuerzo algo extraño pero me inspire en un libro que leo jeje.

lunes, 4 de octubre de 2010

Almuerzo (primera parte)

"Se bueno y no malagradecido conmigo" cuando alguien dice algo así lo primero que esperas es que las cosas cambien pero la realidad puede ser otra, tal vez lo único que se puede asegurar es que por más que lo desee una persona seria imposible si no se tiene la intensión de cumplir ese deseo.


Me aburro..-movía sus pies en un va y ven casi desastroso y poco coordinado.


Quien se aburre soy yo. Es mi día libre y estoy sentado aquí contigo en el parque...- solo pude suspirar mirándole de reojo viendo como hacia un puchero.


Si fuera Clarence esto seria mas divertido..- entre berrinches y con los cachetes inflados en señal de enojo y suspirando detuvo el movimiento de sus pies.


Y si fuera Trancy esto seria un desastre..- solo pude recargarme en el respaldo de aquella banca.


A decir verdad no era tan malo, hacia un día soleado y parecía que a la gente no le importaba nada mas que divertirse, niños corriendo por todas partes, jugando, algunos llorando y otros siendo regañados por sus padres, había parejas que caminaban de la mano, personas que vendían globos y dulces a los niños que pasaban cerca, todo era perfecto y realmente algo tan calmado me hacia sentir bien.


Quiero un helado..- dijiste mirando a un niño fijamente pasar con un barquillo con algo que parecía ser helado de fresa.


Tienes dinero- te miraba de reojo y cerré los ojos dándote la billetera.


Jejeje.. te comprare uno de vainilla- miraste dentro de esta como si quisieras asegurarte que no te veía la cara.


No quiero uno de vainilla- (el de fresa es mio no quiero un helado igual al tuyo) - tu mirada cambio y entre murmullos sordos parecía que podía leer tus labios y mis ojos simplemente se cerraron tenias derecho a odiarme.


Solo vi tu espalda y después recordé haber cortado aquella cola que solía menearse detrás tuyo, recuerdo los gritos de dolor y la mirada de esas dos pequeñas sanguijuelas. No podre olvidar que pasaste por fiebre y tardo mucho en sanar la herida dejando una cicatriz al final de tu columna como prueba de que había sido un maldito contigo. También recuerdo que cuando volviste a caminar eras torpe la cola hacia que te mantuvieras en equilibrio y ahora sin ella tu vida se había complicado recuerdo que cuando dije que cortaría tus orejas solo corriste a encerrarte en la alacena y gritaste que no lo hiciera y tu voz se clavo en mi cabeza preferías llevar un gorro siempre que salias era mejor que cualquier cosa, mejor que la idea de que mutilara otra parte de ti.


En que piensas...- me miraste con una sonrisa estirando aquel barquillo con dos bolas de nieve amarilla.


Eh dicho que no me gustaba de vainilla..- suspire tomando el helado.


Pero yo no te pregunte lo que querías..- volviste a sentarte y empezaste a lamer el helado.


¿Te duele?...- miraba el helado derretirse lentamente, el calor era sofocante como para producir ese efecto tan rápidamente.


¿Dolerme el que?...- seguías comiendo y me irritaba.


Que te haya mutilado de esa forma, no tiene mucho si no mal recuerdo...- una sonrisa de satisfacción vino a mis rostro cuando apretaste el cono en tu mano rompiéndolo.


Esta bien, ya no duele...- me miraste de reojo y sólo enseguida empezaste a lamer de tu mano los pocos vestigios de helado.


Mientes..- antes de que pudiera terminar la frase "One, two, three.. A tragedy that's built on destiny, It left you with everything but.." sonaba del celular haciéndome enojar para que solo contestara levantándome y tirando el helado a la basura.


Te iras cierto..- levantándote y suspirando solo te atreviste a darme la espalda.


Lo siento es importante..- te miraba guardando el maldito aparato que interrumpía en un mal momento.


No importa..-  entregaste la cartera y me mostrarte dinero que habías sacado.


Al parecer planeas pasarla bien...- sonreí tomándola.


No realmente deseo un algodón de azúcar y después regresare a casa..- sonreíste para que minutos después me despidieras agitando la mano energeticamente y yo ni siquiera volteara a verte.
__________________________________________________________________


A decir verdad preguntas así en ti eran demasiado frecuentes, cosa que sin duda me molestaba y a ese chico le fascinaba.


-Bingo.


No podía evitar sonreír cuando vi aquel señor. Su apariencia era cansada, pareciera que llevaba tiempo debajo del sol pero seguía sonriendo vendiendo aquellas cosas esponjas que amaba tanto o eso creía desde hace tiempo.


-Podría darme uno...mmm que sea.. AZUL!


El tipo sonrío y me entrego lo que tanto deseaban mis ojos, di el dinero y entrego mi cambio siguiendo su camino y de alguna manera solo empece a caminar no sabia a donde o por qué solo lo hacia tenia esa pequeña manía. Ion repetía que no recordaría nunca mi pasado pero si supiese la realidad el mismo se asustaría "poder recordarlo todo es malo Saico solo olvida" esas palabras razonaban en mi cabeza tal vez era yo o mi subconsciente pero agradecía mantenerme al margen.


- Deberías fijarte por donde caminas.


Antes de darme cuenta y sin saber como ya estaba en el piso junto con otro sujeto de cabellos largos y con mirada penetrante.


-Lo siento.


-Podrías quitarte.


Un sonrojo paso por mis mejillas y me retire de encima viéndote fijamente algo me parecía familiar, solo se levanto y tomo algunas cosas que habían caído acomodando sus ropas... después un miedo y alegría inmensa me invadió por completo.


-¿Qué?


-Estoy feliz.


Su cara parecía no entender nada de lo que pasaba y en realidad no pedía que lo hiciera me levante minutos después y sacudí mis ropas como común mente lo hacia.


-Estoy muy feliz Yami.


-Que..


Antes de que pudiese terminar la frase yo ya le sujetaba del cuello y sonreía ampliamente tal vez podría no entenderlo aquel tipo de ropas formales, su estilo seguía siendo el mismo y por el maletín en su mano decidí que daba clases aun.


-¿Te conozco?


-Si.


Su mirada se fijo en mi por un momento antes de que abriese los ojos por completo dejándose caer al piso sin dejar de mirarme.


-Tanto te asusta?


-Tu estabas...


Sin terminar la palabra ya posaba mis labios sobre los tuyos sonriendo ampliamente para después mirarte sin expresión.


-Deberías saberlo ya, ese pequeño enano consigue siempre lo que quiere lo aprendió de mi.


-ummm.


Bajo la cabeza como buscando ocultarse de algo o de alguien y después solo se levanto pareciendo que recuperaba la compostura.


-Ven.


-¿Adonde iremos?


No volteo a verme y solo empezó a caminar y de igual modo como antes simplemente le seguí...




____________________________      ♠       ___________________________




Ion: bien espero que se entienda la redacción esto es por que pronto alguien cumplirá años y es mi manera de darle un pequeño presente.