¿Estas molesta?-sujetaba un trozo de papel de los bolsillos de mi pantalón una punzada profunda en mi pecho.
-No lo estoy- miraba la televisión fijamente- pásame mis pastillas.
Mamá lo estas, siempre te enojas-repetía mientras mi estrés aumentaba.
-Que no- seguía sin verme, sin detonar otra cosa en su tono que no sea frialdad.
¿Qué tienes?-mi garganta se cierra no quiero que lo note.
-Nada, qué quieres que tenga. Me voy acostar.
Frases cortantes, ni una mirada la toma en brazos y va a la cama... Mi garganta se a cerrado las lagrima salen contadas; una, dos y paran, mi pecho duele mis manos se aprietan aun mas entre los papeles de mi pantalón hasta que voy al baño no aguanto mas el asco, deseo vomitarlo todo de nuevo, e perdido la cuenta de las veces que voy a vomitar en la semana. Ella, parece que no comprende que soy su hija, que duele todo lo que hace, no se da cuenta que cumplo sus caprichos y que si no los cumplo se molesta, no se da cuenta que no es divertido vivir en la misma casa que ella, no comprende que pese a todo me preocupo por ella y siempre le tomo en cuenta, ella no sabe… corrijo yo no se que no importa que algo pueda estresarme o enfermarme mientras ella lo dese yo no importo, tampoco se que no importa lo que yo quiero o deseo. No acabo de comprenderlo...
Pido me reconozcas-murmure muy bajito.
El asco es insoportable todo va a dar a la taza del baño, el estomago me duele no puedo mas, las lagrimas se unen a lo que parece ser comida y el sabor a medicamento es inconfundible. Cuando me miro al espejo mis cabellos cubren mi rostro y entre una risa cómplice o dolorosa me doy cuenta que tiene razón mi tía no puedo esconder que mi cabello es mas negro que antes las raíces se ven, me delatan y las lagrimas ya no salen, lo supere (duele superarlo) duele que aún me afecte y me este matando por dentro. Duele que me importes y que no te des cuenta, duele torturarme tan ingenuamente.
Que estúpida... tienen razón-vuelvo a la taza del baño aun tengo que vomitar, sólo hundo un poco mas mi cara en la taza del baño ojala pudiera jalar la palanca y desaparecer junto con mi ex comida.


